Considerando la situación a la que estamos llegando en el planeta, hablar de bioconstrucción va a ser cada vez más frecuente y necesario. En realidad no se trata de un concepto nuevo. En el pasado, las edificaciones siempre se hacían con materiales naturales y aprovechando las ventajas del entorno. Con la llegada de las ciudades y su rápido crecimiento, se olvidaron estos principios básicos y fuimos a una construcción totalmente artificial y, muchas veces, perjudicial para nosotros y nuestro entorno.

Si no has considerado la bioconstrucción en la reforma integral de tu vivienda, aquí te explicamos en qué consiste y, posiblemente, te hagamos pensar en ello.

Qué es bioconstrucción

Llamamos bioconstrucción al modelo de edificación que utiliza sistemas y materiales de bajo impacto ambiental.

Esos materiales de bajo impacto ambiental pueden proceder de productos reciclados, ser reciclables en sí mismos o haberse obtenido mediante procesos sencillos y de bajo coste, como pueden ser, materiales de origen vegetal y biocompatibles. Por supuesto, estos materiales han de estar libres de productos tóxicos para las personas o el entorno y de residuos que impacten negativamente en el medio ambiente.

La bioconstrucción se basa en el principio de que el planeta es nuestra casa y es nuestra responsabilidad cuidarlo y preservarlo, tanto para nosotros, como para las generaciones futuras, así como para los demás seres vivos que lo habitan.

Esta forma de construir nos aporta múltiples ventajas, y no solo a nosotros:

  • Ambiente interior sano, libre de sustancias tóxicas.
  • Disminución de consumos de energía e hídricos.
  • Respeto del medio ambiente utilizando materiales de construcción renovables.
  • Carga eléctrica y electromagnética ambiental reducida.

Cómo impacta la bioconstrucción en nuestra reforma integral

Evidentemente, la construcción supone un gran impacto en el medio ambiente, pero con la bioconstrucción se pretende minimizarlo. Cuando hablamos de reforma integral de viviendas, el impacto mayor ya se produjo con la construcción inicial, pero hay mucho que podemos hacer para no aumentar ese impacto a partir de la reforma y, también, reducirlo.

Entre todo lo que podemos considerar en nuestra reforma integral para seguir los principios de la bioconstrucción, destacaríamos las siguientes:

  • Empleo de materiales saludables y biocompatibles.
    • Los materiales deberán ser de materia prima lo menos elaborada posible y a ser posible, hay que utilizar recursos de la zona y deben de estar exentos de elementos nocivos. Por ejemplo, debemos de reducir u olvidarnos del PVC, del cemento tradicional, del acero para los forjados así como de pinturas de poro cerrado. Utilizaremos cementos naturales, cerámica, madera, aislamientos y pinturas que permitan respirar a nuestra vivienda.
  • Diseño personalizado, distribución de espacios y orientación.
    • En una reforma integral no podremos cambiar la orientación de la vivienda, pero sí podremos adaptar la vivienda a nuestras necesidades reales, evitando espacios innecesarios y el mejor uso del espacio disponible, además de modificar ventanas y balcones y con ello aprovechar al máximo la orientación que la vivienda ya tiene.
  • Optimización de los recursos naturales:
    • Ese cambio en la distribución y mejor adaptación a la orientación de la vivienda, hemos de transformarla en un mejor aprovechamiento de lo que la naturaleza ya nos ofrece: luz, sol, viento, … Por ejemplo, podemos reducir el uso del sistema de climatización, tanto en verano como en invierno, si hacemos con nuestra reforma que el sol caliente mejor las estancias en invierno, a la vez que queden más protegidas de él en verano.
  • Implantación de sistemas y equipos para el ahorro.
    • La instalación de aislamiento hacia el exterior en los muros o la de pantallas ventiladas en fachadas de fuerte insolación son medidas que permitirán regular mejor la temperatura interior de la vivienda. Además, otras medidas como los atomizadores en los grifos reducirán nuestro consumo de agua y los termostáticos en la ducha reducirán el consumo de agua caliente. El mobiliario también es importante elegirlo de forma adecuada, de forma que sea de bajo impacto ecológico. Por supuesto, los electrodomésticos deben de ser de bajo consumo y con bajas o nulas emisiones de electromagnetismo, microondas y cualquier otro tipo de radiación perjudicial.
  • Incorporación de sistemas y equipos de producción limpia.
    • Si la vivienda lo permite, instalar en la reforma un sistema de captación solar es la mejor forma de aprovechar la energía del Sol, aunque no es la única medida que podemos tomar. Si, por ejemplo, disponemos de jardín con árboles o de un entorno que nos permita proveernos de biomasa, el uso de estufas que permitan utilizar estos materiales serán de gran utilidad y con un coste casi nulo.
  • Recuperación de residuos y depuración de vertidos.
    • En una reforma hay que pensar en destinar el espacio adecuado que nos permita la separación de residuos para aplicar el programa de reciclado más adecuado, en función del lugar en donde vivamos. Si la vivienda lo permite, realizar el compostaje de los residuos orgánicos será de gran utilidad para fertilizar el jardín y evitar el uso de productos químicos, por ejemplo. En determinados tipos de vivienda, será incluso posible instalar un sistema de depuración que permita utilizar nuestras propias aguas residuales para el riego.
  • Establecer un buen sistema de mantenimiento de la vivienda.
    • Definir y documentar correctamente el mantenimiento que requiere la vivienda. Un buen libro de mantenimiento, permitirá que, con la ayuda de los profesionales adecuados, los equipos instalados y las características constructivas no se deterioren y así podamos seguir considerando nuestra vivienda como una bioconstrucción.

Gavá Mar: una reforma de Construhogar aplicando principios de bioconstrucción

Construhogar ha desarrollado este proyecto, conjuntamente con La Bòbila, trabajando hasta el mínimo detalle con mucho mimo y dedicación.

Se han aplicado los principios sobre bioconstrucción que ha sido posible, con un el diseño personalizado que ha redistribuido la vivienda, aprovechando al máximo su orientación y los recursos que el entorno ofrece, como la luz y el sol, a la vez que se han utilizado materiales saludables y biocompatibles.

Puedes ver el resultado del trabajo, viendo aquí los detalles del proyecto.

Conclusión

Aunque no podamos cambiar algunas de las características de nuestra vivienda, sí que hay muchos elementos que podemos transformar durante una reforma integral para que el lugar donde vivimos podamos considerarlo una bioconstrucción.

En Construhogar sabemos hacerlo y disponemos de excelentes profes

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